El mercado mundial de los productos básicos “soft” está entrando en una fase de fuerte corrección, ya que la oferta procedente de los principales países productores está creciendo más rápido de lo previsto. Esta semana, el precio del café robusta cayó a su nivel más bajo en cuatro meses, mientras que el cacao registró un fuerte descenso en una sola sesión de negociación. El azúcar también se vio presionada por las perspectivas de una mayor producción.
¿Qué está ocurriendo?
Los precios del café, el cacao y el azúcar se debilitaron con fuerza a medida que grandes cosechas entran simultáneamente en su punto máximo, alterando el equilibrio entre la oferta y la demanda en los mercados internacionales.
En concreto, el café robusta cayó casi un 2%, hasta situarse en torno a 3.923 USD por tonelada, su nivel más bajo desde mediados de año. El principal factor es que Vietnam, el mayor exportador mundial de robusta, ha acelerado el ritmo de la cosecha tras los retrasos provocados por las condiciones meteorológicas adversas en meses anteriores. Algunos analistas advierten que, si los precios perforan el nivel de soporte de 3.900 USD por tonelada, el mercado podría volver a los mínimos de julio.
Por su parte, el mercado del cacao sufrió una presión aún mayor. Los futuros del cacao en Nueva York se desplomaron un 6,4% en un solo día, hasta 5.876 USD por tonelada. Este movimiento se debió al fuerte aumento de las exportaciones de cacao de Costa de Marfil, que alcanzaron unas 91.000 toneladas en una sola semana, muy por encima del volumen del mismo periodo de la campaña anterior. Los futuros del cacao en Londres también cayeron alrededor de un 7%.
En cuanto al azúcar, tanto el azúcar crudo como el blanco registraron ligeras caídas, ya que la mayor producción prevista en la India pesó sobre el mercado, aunque la posible imposición de cuotas de exportación podría limitar la magnitud de las pérdidas.
¿Qué significa esto para la industria del café?
Desde la perspectiva del mercado, la rápida entrada de nueva oferta está modificando de forma significativa el sentimiento de los operadores. Los fondos especulativos han comenzado a reducir sus posiciones largas en café robusta, con una caída de casi 5.000 contratos en la posición neta larga en solo una semana. Los precios se mueven actualmente cerca de niveles técnicos clave, lo que incrementa el riesgo de una mayor volatilidad a medida que se acercan los vencimientos de los contratos.
Esta evolución pone de manifiesto que el mercado del café es cada vez más sensible a los factores estacionales y a la oferta a corto plazo. Cuando la producción real supera las expectativas, las tendencias de precios pueden invertirse con rapidez, especialmente en un contexto de elevada actividad especulativa.
El panorama general: ¿alivio para la inflación alimentaria?
La caída de los precios de las materias primas “soft” podría, con el tiempo, aportar cierto alivio a la inflación alimentaria mundial, aunque el impacto no será inmediato. Los altos niveles de producción en países como Vietnam, India o Costa de Marfil son solo una parte del cuadro general.
Factores como el clima extremo, las políticas comerciales, las restricciones a la exportación y los costes logísticos siguen introduciendo una elevada dosis de incertidumbre. Para la industria del café, aunque los precios de la materia prima muestran signos de corrección, la persistente volatilidad del mercado obliga a tostadores y comerciantes a actuar con cautela a la hora de definir sus estrategias de compra a largo plazo.
A corto plazo, es probable que el mercado siga mostrando fuertes oscilaciones a medida que los participantes ajustan sus expectativas a una realidad de oferta más abundante. Sin embargo, a medio y largo plazo, la estabilidad de los precios del café seguirá dependiendo del equilibrio entre la producción, la demanda de consumo y unos riesgos climáticos cada vez más difíciles de prever.
