En los últimos años, China se ha convertido en un mercado prometedor para el café, atrayendo la atención de exportadores y comerciantes de todo el mundo. Con una población enorme, un consumo en rápido crecimiento y compradores flexibles, el país está abriendo oportunidades únicas para los productores globales.
El consumo de café en China crece a ritmo acelerado
Según datos recientes, el consumo interno de café en China crece más del 15% anual, más de cinco veces la media mundial reportada por la Organización Internacional del Café (OIC) para la cosecha 2023/24.
En solo una década, el consumo aumentó casi un 150%, pasando de poco más de 2 millones de sacos en los años 2010 a más de 6 millones en la actualidad.
Paralelamente, la cultura del café se ha expandido rápidamente, especialmente en las grandes ciudades. Shanghái cuenta con 9.115 cafeterías, más que cualquier otra ciudad del mundo —superando a Londres, Tokio y Nueva York—. La cadena Luckin Coffee ya ha superado las 22.000 tiendas, dejando atrás a Starbucks en el mercado local.
De mercado de nicho a protagonista global
Antes considerado un comprador marginal, China ahora importa grandes volúmenes, establece tostadores propios y firma contratos de suministro a largo plazo.
Según Vicente Mejia, director de Clearpath Coffee (Colombia):
“El mercado chino está creciendo rápidamente. Los consumidores están bien informados y dispuestos a pagar por calidad. Los importadores chinos son profesionales y mantienen altos estándares de control de calidad.”
Preferencias únicas de los consumidores chinos
A diferencia de los mercados europeos o estadounidenses, los consumidores chinos tienen gustos particulares.
De acuerdo con Kenean Dukamo, subdirector de Daye Bensa Coffee (Etiopía):
“En China existen dos segmentos: el de cafés especiales y el comercial. Las empresas de café especial buscan perfiles refinados —como notas de mango, fresa, durazno o té verde—, mientras que el mercado comercial prioriza precios competitivos y calidad constante.”
Procedentes de una cultura del té muy arraigada, los consumidores chinos suelen preferir tostados más ligeros, buscando una experiencia suave y parecida al té.
Etiopía y Brasil lideran las exportaciones hacia China
Actualmente, China es el quinto mayor importador de café etíope.
Durante el ejercicio 2024/2025, Etiopía exportó más de 34.000 toneladas de café a China, generando más de 218 millones de dólares. La política china de arancel cero para el café africano ha hecho que el café etíope sea más competitivo.
El embajador etíope en Pekín, Tefera Derbew Yimam, comentó:
“La creciente cultura del café en China, especialmente entre los jóvenes, ha encontrado un aliado perfecto en los diversos sabores del café etíope: desde las notas florales de Yirgacheffe hasta los matices afrutados y de vino de Harrar.”
El Brasil, por su parte, también se ha adaptado rápidamente.
Durante la cosecha 2023/24, las exportaciones brasileñas de café a China aumentaron un 186,1% interanual.
Gracias a su cooperación dentro del BRICS y a las asociaciones público-privadas, Brasil ofrece escala y precios estables, mientras China aporta un mercado en expansión y mayor capacidad de procesamiento.
Sostenibilidad: una visión diferente
Aunque la “sostenibilidad” es un concepto central en Occidente, en China se interpreta de otra manera.
En lugar de centrarse en certificaciones como Fairtrade o Rainforest Alliance, los compradores chinos valoran la trazabilidad, las relaciones directas y el impacto social tangible.
Según Vicente:
“En China, la exclusividad y las relaciones personales son más importantes que las certificaciones. La sostenibilidad no es un argumento clave de venta.”
Aun así, el país mantiene normas estrictas de seguridad alimentaria y uso de pesticidas, apostando por una producción responsable.
Educación y comercio electrónico impulsan el crecimiento
Kenean señala que el consumidor chino está en una etapa de aprendizaje. En ferias y exposiciones, los asistentes toman notas, hacen preguntas y muestran gran interés.
“El conocimiento es el motor principal del mercado chino. Una vez que comprendan el sector, vendrán la cooperación y la sostenibilidad.”
El comercio electrónico y las redes sociales también son impulsores clave.
Plataformas como Tmall y JD.com reúnen a miles de tostadores independientes, mientras que los influencers actúan como embajadores del café. Luckin Coffee utiliza colaboraciones y marketing digital para expandirse dentro y fuera del país.
Producción nacional: Yunnan en ascenso
China no solo importa café.
En 2024, la provincia de Yunnan exportó 32.500 toneladas, un incremento del 358% respecto al año anterior, con pedidos provenientes de más de 30 países.
Se espera que las exportaciones continúen aumentando en 2025 con la subida global de precios.
Geopolítica y alianzas estratégicas
Las relaciones cafeteras de China están influidas por la geopolítica.
Las tensiones comerciales con Estados Unidos han impulsado el apoyo a marcas locales y han llevado a Starbucks y otras empresas estadounidenses a adaptar sus productos y expandirse hacia ciudades de menor tamaño.
Mientras tanto, Etiopía se beneficia de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI), con una línea ferroviaria Addis Abeba–Yibuti financiada por China que reduce costos y tiempos de envío.
una oportunidad de oro
El auge del café en China no es una moda pasajera, sino una transformación estructural.
Con un consumo creciente, un ecosistema digital dinámico y consumidores curiosos, el país se perfila como una oportunidad dorada para los exportadores y productores de café del mundo.
Para triunfar, no basta con la calidad: se requiere comprender los gustos locales, construir relaciones y compartir conocimiento con el consumidor chino.
